Sigueme por Correo Electronico

sábado, 9 de mayo de 2020

Cómo mantener el control de tu vida y cumplir con tus sueños




Algún día.... Algun día.

Son dos palabras que debemos procurar usar poco, tu cerebro se alimenta de lo que piensas y dices. 
Te puedes convertir en esclavo de esas palabras y postergar cosas importantes en tu vida. 
En lo personal, se puede convertir en no hacer nunca lo que deseaste hacer, simplemente porque ese “algún día lo haré”, que ya lo has programado en tu cerebro, puede convertirse en un "ya es muy tarde" o peor aún, en NUNCA

Pueden ser muchas cosas, las que has destinado guardar en ese algún día, por ejemplo, un viaje a un destino deseado, la compra de algo que has anhelado por mucho tiempo, perdonar o agradar a alguien, arriesgarte por aquello que siempre has querido hacer, como escribir un libro, hacer una canción, pintar un cuadro, tener el cuerpo deseado, entre otros. 

En muchas ocasiones los factores de guardar esos deseos en nuestra lista de "algún día" pueden corresponder a algunos de estos factores:

1- ¿Que nivel de importancia le he puesto a mi vida? 
Me debo hacer preguntas tales como:
¿Le he dado el valor que corresponde a mi vida?, ¿a lo que quiero yo hacer realmente?, ¿estoy viviendo el sueño o las expectativas de otros? 
Es importante tener bien claro de lo que quieres que ocurra con tu vida, si esto no tiene un norte definido es probable que las prioridades estén invertidas o desbalanceadas, lo que puede provocar que ese día, nunca llegue.

2- ¿Cuál es el nivel de prioridad que tienen cada uno de esos deseos guardados? 
Es importante que podamos establecer un orden de cuáles de esas metas debe ocurrir primero, esto ayudará a que exista un enfoque definido para lograr cumplir con los compromisos y lograr las metas. 

3- ¿Cuáles cambios han ocurrido en el entorno? 
Hay situaciones que te pueden cambiar el orden de priorizacion de tus metas, tales como la dicha de que exista el nacimiento de un hijo, una situación de salud que amerite cambios en el plan, una pandemia como la del COVID-19. 

4- ¿Me estoy dando cuenta de lo que está pasando en mi vida? 
Es necesario hacer pausas en el camino, hacer reflexiones y meditar, a veces vamos tan rápido que nos olvidamos de nosotros mismos, en la medida que podamos detenernos y pensar, podremos realizar los ajustes necesarios en nuestras vidas. 

5- ¿Cuál es el nivel de compromiso que tengo conmigo? 
Es importante que puedas respetar lo que acordaste, para lograr esas cosas que te interesan en tu vida y establecer mecanismos de evaluación de tus cumplimientos y seguimientos a tu plan, establece fechas, comparte con personas de confianza esas metas, te puede ayudar a subir el nivel de compromiso contigo mismo. 

La gran realidad es que mucho de los que nos falta por hacer o cumplir, para que ese algún día sea hoy, depende en gran medida de nosotros mismos. Procura ocuparte de cada detalle de tu vida y vivir tus anhelos, rodéate de gente positiva y concretiza el plan que has trazado para lograr cada una de tus metas. 

Recuerda que eres el protagonista de esta gran película llamada vida. 

Te deseo muchos éxitos y espero que cuando logres cumplir ese "algún día", compartas la experiencia conmigo. 

#transformate 💫

Jonathan Nouel


lunes, 6 de enero de 2020

LAS VACAS NO DAN LECHE - Leccion de vida para los hijos

En esta ocasión les comparto esta interesante historia que nos puede servir para reflexionar, así como Tambien nos pueda dar una enseñanza para los niños.

LAS VACAS NO DAN LECHE


Un campesino acostumbraba a decirles a sus hijos cuando eran niños: —Cuando tengan 12 años les contaré el secreto de la vida.

Cuando el más grande cumplió los 12 años, le preguntó ansiosamente a su padre cuál era el secreto de la vida.

El padre le respondió que se lo iba a decir, pero que no debía revelárselo a sus hermanos. —El secreto de la vida es este: La vaca no da leche. 
—¿Qué dices?, preguntó incrédulo el muchacho. 
—Tal cual lo escuchas, hijo: La vaca no da leche, hay que ordeñarla. Tienes que levantarte a las 4 de la mañana, ir al campo, caminar por el corral lleno de excremento, atar la cola y las patas de la vaca, sentarte en el banquito, colocar el balde y hacer los movimientos adecuados.

Ese es el secreto de la vida. La vaca, la cabra, no dan leche. Las ordeñas… o no tienes leche.

Hay una generación que piensa que las vacas DAN leche. Que las cosas son automáticas y gratis: deseo, pido, y obtengo. “Hay quienes piensan que las vacas dan la leche. Que las cosas son automáticas y gratuitas. No. La vida no es cuestión de desear, pedir y obtener. Las cosas que uno recibe son el esfuerzo de lo que uno hace.

La felicidad es el resultado del esfuerzo. La ausencia de esfuerzo genera frustración.

Así que, recuerden compartir con sus hijos, desde pequeños, este secreto de la vida. Para que no crean que el gobierno, o sus padres, o sus lindas caritas van a conseguirles leche cual vaca lechera. NO.


Las vacas no dan leche. Hay que trabajar por ella." Rabino Itzhak Pollack.